sábado, 1 de enero de 2011

Happy 11

23:40, todavía vas por el segundo plato. Gente corriendo de la cocina al salón y del salón a la cocina. Cuando te das cuenta, son las 23:50. Todavía falta el postre. Al final, optas por dejarlo para después del brindis. Casi no da tiempo, pero al final, tienes las 12 uvas en tu plato, delante de ti. 23:59. Cuartos. Típico tío que se cree gracioso que salta, de repente: "¡Venga, que nos van a dar las uvas!" seguido de una risa a lo "Cuñaaaaaaaao". Por fin, las campanadas. Toda tu familia concentrada en una perfecta sincronización de manos y mandíbula, pendiente de la televisión, tomando las uvas de 3 en 3 si hace falta con tal de acabarlas todas a tiempo, como si tuvieran miedo de quedarse en el 2010 si no se las terminan. "¡¡FELIZ 2011!!", grita Anne Igartiburu desde la Puerta del Sol. La familia respira aliviada, esperando ansiosamente el primer anuncio del año, cuando se dan cuenta de que la 1 ya no tiene anuncios. "¡Pum!", suena la botella de champán al ser descorchada. La gata se asusta y huye a la cocina. Espuma que sale de la botella y se derrama por la mesa. Copas chocando. Los niños pequeños, brindando con copas imaginarias. "Feliz año", repite todo el mundo. Besos, abrazos, teléfonos sonando, líneas colapsadas. "Aprovechad ahora, que igual para el año ya no estamos todos aquí", acierta a decir esperanzadoramente la abuela, tan positiva como siempre. 00:30, empiezas con el postre. Programas de cantantes en todas las cadenas. Los mismos cantantes actuando a la vez en 3 cadenas distintas. 00:45, segundo brindis. Las mujeres de la casa empiezan a recojer la mesa. Los hombres, fumando y hablando a voces. 1:30, estás cansado, pero la fiesta sigue. 3:30, no aguantas más, te vas a la cama sin poder dormir, pues los gritos no cesan. 5:00, por fin te duermes. 10:00, tu madre te despierta; hay que llamar a la familia que está fuera para felicitarle el año. Medio adormilado, llamas. "Hola, ¿qué tal? Nosotros todos bien, por aquí. Feliz año", unas 14 veces seguidas. 12:00, vas a la casa de tus abuelos. Felicitas a tu abuelo por su santo, se llama Manuel. El teléfono suena y suena, todo el mundo llama para felicitarle. 13:00, toda la familia llega para comer. Vermouth en el salón, gritos y lloros de tus primos pequeños, risas, abrazos, besos... 14:00, empiezas a comer. Entrantes, cocido, cordero, tarta de chocolate, tarta de turrón que sobró de la noche anterior, tarta helada, vino, agua para los peques, café, champán. Son las 16:00, y ya no puedes más. Crees que la cremallera de tu pantalón va a estallar en cualquier momento. Pasas la tarde aburriéndote, esperando poder salir al día siguiente. Libertad, hasta Reyes: más comida, más champán, más tarta, el roscón... Día de entregar los regalos del amigo invisible que haces cada año con tus amigos. Día de nerviosismo, otra vez la lotería. Cuando tu familia ve que no le toca nada, dice lo mismo de todos los años: "A nosotros nunca nos toca nada. Es cierto eso de que o se nace con estrella, o se nace estrellado" Se acaban las vacaciones. Clases, exámenes, estrés, agobio. Rebajas, señoras empujándote en las tiendas aunque no quieras comprar nada. Todo el mundo a dieta, hay que bajar los kilos engordados durante las fiestas. Feliz año nuevo.

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